miércoles, 1 de marzo de 2017

Mi “Hombre” Ideal: (Se busca)


Edad: 24 a 32 años
Estado Civil: Soltero (sin hijos ni divorcios ni ex intensas)
Residencia: No más de 50 KM
Trabajo: al menos buscando
Formación Académica: Estudios superiores
Ideología: 100% seguro de su heterosexualidad (excluyente) no homofóbico.
Fumador: No
Idiomas: bilingüe, trilingüe, políglota.
Religión: de familia monoteísta, en lo posible católica.
Ideología política: de izquierda en lo posible. Anti-Patriarcal (excluyente).
Salud: Sin antecedentes de enfermedades mentales (excluyente).
Aspiraciones a futuro (hijos, laburo) Negociable.
Status de Relaciones:
·         Familia: Familiero pero no obse con la madre
·         Amigos: Amiguero pero no obse con los pibes.
·         Deportes: deportista pero no obse con el futbol.
Otros:
·         Que sea empático, sensible, divertido, generoso, inteligente, culto.
·         Que no sea soberbio, sobrador, extra-materialista.
·         Que tenga buen sentido del humor (no excluyente).
·         Que esté dispuesto a viajar, que le guste el humor, el cine y leer.
·         Que tenga talento manual.
·         Que crea en la monogamia.
·         Que quiera cambiar el mundo.
·         Que me quiera y que me acepte como soy ;)

https://www.youtube.com/watch?v=BsIUBJnVn7o

https://www.youtube.com/watch?v=WInmd8qyjQY

martes, 18 de marzo de 2014

El Extraño de Pelo Azul:

Esta historia es 100% real y verídica, le sucedió a la amiga de una amiga cuyo nombre por razones de seguridad será cambiado a Jessa, quien hoy nos comparte éste bello relato...

... Se conocieron estudiando la misma carrera. Él parecía extravagante para estar estudiando en un profesorado: pelo color azulado, piercings en la ceja, varios en la oreja, tatuajes en la muñeca y en el cuello. Más allá de lo “hostil”de su aspecto, tenía un corazón de oro, una paciencia y capacidad para recibir al otro particular y una sensibilidad que conmocionaba.
A ella le resultaba interesante esa personalidad tan ambigua, es por eso que no tardó en ganarse su confianza y compartir con él desde largas charlas hasta los trabajos prácticos o espacios de estudio. Se volvieron inseparables y, a lo largo del tiempo, se estrechó su vínculo. Ella no se daba cuenta en absoluto del interés creciente de él hacia ella. Debió haberse dado cuenta cuando probaba su paciencia para que él le explicara hasta el cansancio, una y otra vez, los temas dados en Inglés, o cuando sin tener necesidad, la acompañaba cada noche a la parada del colectivo y esperaba los eternos veinte minutos que demoraba el micro o cuando la sorprendía cada día con un chocolate distinto. Lo cierto es que cuando alguien le abrió los ojos, ella sintió que se moría, ¿qué iba a hacer? ¿cómo no se había dado cuenta antes? Y lo que era peor ¿cómo seguir con esa amistad fingiendo que nada pasaba? Ella se preguntó a sí misma una y otra vez qué le pasaba realmente con esa persona, descubrió que verdaderamente lo quería pero como amigo, como compañero, como colega, pero que su corazón ya había tomado una decisión y él, precisamente, no estaba en sus planes. De ahí en adelante trató de desviar con él todo tipo de conversación personal, cada vez que él insinuaba algo, ella salía con cualquier otra cosa, se sentía una tonta, una idiota y una cobarde por no animarse a enfrentarlo. Esta situación llegó a su punto final cuando alguien, que siempre los veía pasar juntos, le preguntó a ella: “¿estás saliendo con él?” Ella, muy suelta, le contestó: “No, nada que ver, sólo somos muy buenos amigos”, con tanta mala suerte que él la escuchó. A partir de ese momento la relación de ambos cambió rotundamente, poco a poco fueron distanciándose hasta que sólo fueron simples “compañeros” del profesorado. Ella se sintió, por un lado más aliviada, pero por el otro con una gran “culpa”por haber permitido que las cosas llegaran al punto de confundir una amistad con otro tipo de relación. El tiempo hizo que los sentimientos se encauzaran, que el vínculo se estabilizara, pero ya no hubo más chocolates.....y hasta el día de hoy eso, es lo que más lamenta.

jueves, 28 de noviembre de 2013

La esquina de Balcarce y San Luis:

No es extraño que sea una esquina que trae un poquito de tristeza ya que es aquella que alberga uno de los sanatorios municipales más imponentes, según mi criterio, el CEMAR.

            Son pocas las ambulancias que entran y salen de aquel lugar, son mas los colectivos de línea los que deambulan por aquellas calles, el 144 (rojo y negro) llenos de ingresantes confundidos que no logran terminar de captar cual es el que “va a la Siberia” 125,102, 142. algo de 35/9 y algún que otro taxi.

            Probablemente no sería tanta la tristeza que causara aquella esquina si no fuera que uno recién sale de terapia, con esas ganas locas de gritarle a aquel muchacho infame que le robó el corazón, por no decir atorrante que te usó como quiso: ¡devolveme todo el amor que te dí, hijo de la fiesta!

            En cuanto a los olores se puede decir que no hay ninguno que se destaque en particular en la mencionada esquina, mas allá del perfume importado de alguna que otra señorita uniformada de colegio caro o algún otro vestigio de la por entonces nueva “pizza en cono” a dos cuadras.

            Por esto el que el olfato, al igual que el tacto y el gusto de un chicle bastante antaño le dan paso a la vista y al oído para que se desplieguen en todo su esplendor.

            Pero es principalmente el sentido que tiene como órganos a los ojos el que puede actuar cual puma entre gacelas en aquella jungla urbana de cemento, porque por mas que uno cargue un auricular con alguna que otra milonga triste o melodía urbana ensordecedora y un par de gafas de sol imitación Rey Ben hollywoodense de San Luis o feria del boulevard, uno esta siempre alerta.

            Posiblemente si sale el sol en todo Rosario, la esquina de Balcarce y San Luis quede nublada aun porque no puede perder su esencia triste, aquella que sirve de musa a poetas, escritores y algún que otro sagaz fotógrafo urbano.

            Si uno sigue caminando por Balcarce encaminadísimo como si su misión fuese llegar a Pellegrini, probablemente el sol salga mucho antes de llegar Tribunales. Lo mismo si se dobla por San Luis, intentando conseguir alguna que otra ganga para ese regalo que no tiene ganas de comprar pero  tiene que hacerlo porque son los quinces de la sobrina del jefe y si a uno lo invitaron por algo será…

            Pero volviendo a esta esquina en particular siempre me pregunté porque a los púberes se les da por elegir esquinas para dar paso libre a caricias y arrumacos. Probablemente sea por una cuestión obvia de no dar un espectáculo tan grande en la vía pública a la vista de todos los trasuntes pero más posiblemente aun, sea porque donde dobla una cuadra se da una sensación de protección casi garantizada que los amantes pueden analogar con el amor mismo.

            Sea como sea la esquina de Balcarce y San Luis es una gran albergadora de jóvenes parejas que posiblemente por el hecho de haber sacado una mala nota y tener veinte minutos para pensar que excusa ponerle a los exigentes progenitores o celebrar la alegría de algún que otro análisis que dio positivo o negativo en el momento adecuando, esta esquina da lugar a que las pasiones se desenfrenen como si no hubiera un mañana.

            Y uno sigue con el despecho  ahogándolo muy en lo hondo, por todo lo que acaba de gritarle al psicoalanalista, tratando de correrse cada vez más dentro de los limites de la parada para que sea menos incómodo el momento, menos mal que ahí viene el 44 rojo que me va a permitir llegar a clase a tiempo aunque con la cara llena de lagrimas.

            Hago el ademán correspondiente con el brazo derecho, poblando al izquierdo de bolsos y carpetas, cuando me doy cuenta de lo peor, la parejita también se sube al 44 y éste tiene pocos asientos disponibles.


             Será hora de ir dándose cuenta también en la línea urbana de que el amor románico correspondido definitivamente no es para uno.

jueves, 1 de agosto de 2013

Invierno del 2008


Haciendo zapping para encontrar algo decente que mirar mientras terminaba de preparar un insípido revuelto de vegetales para almorzar y mientras el tampón alojado en mi diseminaba por toda mi pelvis el dolor de los abdominales realizados en dicha mañana, me encontré en un canal musical de dudoso gusto, con este tema y automáticamente me retrotrajo al invierno del 2008, viernes, no recuerdo la fecha exacta, pero seguramente julio (Osea que estaríamos cumpliendo cinco añitos) era el día antes de las vacaciones de invierno, después de las mismas el curso al que yo iba partiría hacia lo que entonces denominábamos tierra prometida: el ansiado viaje de egresados a San Carlos de Bariloche.

            Entonces, aquella mañana de invierno, sin resquemor de desobedecer a los mandatos de nuestro muy católico colegio, después del segundo receso (si es que la memoria no me falla) nos llenamos de cotillón Carioca y aunando fuerzas con los a veces rivales de Humanidades y con increíble complicidad de las autoridades educativas, bajamos hacia el patio cerrado principal para entonar este clásico de Ciro convertido en himno entre otras canciones, reemplazando el clásico puente musical de OH OH por Bariló Bariló Bariloche. Recordé que fue tal el pogo y las sensaciones vivenciadas que el bretel de mi recargado corpiño no resistió la emoción y me dejo en banda, automáticamente fuimos con mi aliada Luciana a arreglarlo al baño y notamos que otras “pechugonas” compañeras estaban en la misma, eso hacia la experiencia aun mejor.

             Luego de eso, terminamos de festejar y salimos del colegio con ganas de caminar inexistentes, así que con Lu nos fuimos a esperar el cole de la línea “B” y me encontré con una conocida que confundió la transpiración que cubría mi camisa y mi exacerbación y los restos de celebración regados por todo mi uniforme dados los divinos momentos vividos con descompostura y me preguntó si estaba bien, recordé todo esto y no pude evitar esbozar una sonrisa en contraposición con la falta de sal de mis zapallitos revueltos, me di cuenta de que la sensación que invadía mi cuerpo, era mas que nostalgia o un simple optimismo, se trataba de la inconfundible sensación en la boca del estomago, absoluta y plena FELICIDAD .

            Y es hoy, que me pregunto, ¿Qué era lo que hacía tan especial aquella situación? Y me doy cuenta que la respuesta posiblemente se trataba de que era el primer día del resto de mi vida, como dicen en las películas yanquis, ya que estaría de vacaciones, luego Bariloche, luego mi fiesta de cumpleaños número 18, luego terminar el colegio, rendir matemática y química orgánica, entrega de diplomas, misa celebratoria, fiesta de egresados, Navidades, fin de año, vacaciones con mis amigos por primera vez sin supervisión adulta, luego me mudaría a Rosario, comenzaría la Universidad, terminaría de ponerme en forma, antes de los cinco años (si claro) me graduaría, conseguiría mi trabajo soñado, llevaría a cabo todos mis guiones y asignaturas, conocería a alguien que me quisiera tal cual soy, nos enamoraríamos, y casaríamos, viajaríamos por todo el mundo, tendríamos nuestro hogar de ensueño, con todas las necesidades básicas más que satisfechas, amigos increíbles, mascotas antropomorfizadas, hijos excepcionales, acabaríamos con el hambre en el mundo, revolucionaríamos el periodismo, creceríamos aun mas espiritualmente, y seríamos felices por siempre y para siempre.

            Hoy puedo decir que aún ABSOLUTAMENTE NADA de esto se cumplió, y creo que no porque yo no haya intentado trabajar en esto, sino porque la vida no es lo que uno desea sino que la vida es…

            ¡NO TENGO IDEA! ¿QUE SE PIENSAN? XD… pero seguro que no lo que uno planea, hoy la vida son materias atrasadas acumuladas para rendir, problemas económicos, falta de inspiración hasta a la hora de escribir, dolores nuevos, colesteroles altos, cuentas impagas, curriculums retocados a mano, soledad, aburrimiento, desidia, sensaciones encontradas, desenamoramientos, dolorones emocionales, etc…

            Pero a no decaer en el pesimismo que la vida también es, familia que en absolutamente todas nos banca, amigos que acompañan, conocer gente extraordinaria y a veces también ordinaria, ir encontrándole el gusto al porqué de aquello que nos pasa y de cada pequeña cosa encontrar la moral, el sentido y la experiencia.

            Así que para resumir pienso que mi invierno 2013 no tiene nada que envidiarle a aquel de 2008 porque de algo estoy segura y eso es, que tengo el resto de mi maravillosa vida, por delante.



sábado, 13 de julio de 2013

Cómo organizar una buena previa:

Cómo hacer que esperar hasta las 3 AM para ir al boliche se más llevadero.
Posteado originalmente en: http://www.fcpolit.unr.edu.ar/redaccion1-rosales/2009/09/19/como-organizar-una-buena-previa/
Lo primero que tenés que hacer es cerciorarte de que contás con espacio físico adecuado para hacerlo, ya que el lugar es algo fundamental para una buena previa. Puede ser una casa particular, pero lo ideal en estos casos es que los padres(o dueños de casa) no estén, ya que ellos van a ser los primeros en llamar a la policía por ruidos molestos y culpar a esos vecinos de 86 años que probablemente tomen, para dormir, un medicamento muy fuerte.
También pueden entre todos alquilar un garaje o pequeño salón.
Una vez que tenés el espacio físico, debés fijar el día (no puede ser el previo a las elecciones, por ejemplo). Puede ser un sábado normal y el horario ideal rondaría desde las 23:30 hasta las 3 AM (recordá siempre que la previa es lo que su nombre indica, solo una previa) y el objetivo central es tomar antes de ir al boliche, para no ser, una vez más, víctimas indiscriminadas de esta sociedad de consumo.
Una vez que tenés hora y lugar, debés ir a lo principal: los invitados.
Para realizar la lista no tengas en cuenta las personas con las que tenés mayor afinidad ni nada por el estilo, sino buscá siempre aquellas que tengan algo bueno para aportar: las personas de mayor poder económico, aquellos mayores de edad que puedan ir a comprar alcohol sin problemas al supermercado, el disc jockey amateur que lleva el equipo de música o computadora portátil (supliendo a éste, puede encontrarse el hippie copado que estudia filosofía y lleva la guitarra y mueve a todos al ritmo de lo mejor de Sui Generis), las personas poco problemáticas, los que siempre hacen reír al resto, las que se quedan con culpa y limpian todo antes de irse, etc. Y recién si ahí queda lugar, invita a tus amigos, primos, compañeros, etc.
Ahora sí: una vez que ya tenemos día, hora y lugar condicionado con invitados llego el punto más importante, el completo protagonista de la noche: EL ALCOHOL.
Algo fundamental es que le pidas a cada persona al momento de la invitación $10 o $15 pesos ya que si les decis: lleven algo para tomar, es probable que se encuentren pidiéndole a esos vecinos de 86 años un poquito de azúcar ya que hay veinte botellas de vodka y nada para pasarlo.
Una vez que tengas el dinero, ese sábado a la tarde llamás al copado con auto y licencia de conducir (para que cargue las botellas) y al copado repitente económicamente independiente (esto es por si el dinero no alcanza) y les decís si por favor no te acompañan al supermercado chino de la vuelta de tu casa (que finalmente serán quince a dieciocho cuadras aproximadamente).
Cuando llegan, lo importante es saber fijar bien el objetivo: teniendo en cuenta cuánto dinero tienen para gastar y los gustos de la gente que irá, deben administrarse.
Personalmente, aquí recomiendo una lista de cosas que no deben faltar en una buena previa:
Vodka
Tequila
Limón
Sal
Azúcar
Jugo de frutas
Gaseosas
Bebidas energizantes con nombres de limpia vidrios
Licores saborizados
Cerveza
Fernet.
Hielo
Y algunos snacks:
papas fritas,
maníes,
etc.
En caso de que los invitados sean muy top, podés comprar sorbetes y otros accesorios como sombrillitas para decorar los vasos.
Una vez que tengas todo esto, llamás al soltero que posee monoambiente con una heladera con freezer muy grande y vacía y le decís que se encargue de enfriar todo hasta el horario pre-fijado.
Si seguís todos estos consejos tu previa va a ser la mejor y hasta puede que se transforme en fiesta y nadie vaya al boliche, por ejemplo.
Pero recordá que el objetivo es tomar, sin pasarse de la raya; que el que tomó no debe manejar; pero -sobre todo- no olvides que lo principal es pasar un buen rato. ¡Salud!

miércoles, 22 de mayo de 2013

La desgracia de no ser linda:

Suele decirse que hay tan solo dos tipos de personas en este mundo, hombres o mejor dicho varones, y mujeres. Los primeros son un extraño espécimen del que mucho no nos interesa indagar en esta en esta ocasión, pero en el caso de las segundas lo que no se aclara muy a menudo es que  podemos encontrar a su vez dos subcategorías dentro de las mismas: mujeres lindas y mujeres feas.
No se porqué miserable desgracia del cosmos, quien sabe que sucias cosas harían Zeus y compañía al momento de mi concepción, pero me tocó en suerte encontrarme entre el segundo grupo, en el de las menos agraciadas, y si bien lo importante no es debatir como una llega a semejante nivel de desidia y abandono del cuidado personal como para no permitirse atrapar a un buen hombre… ¡Ejem! triunfar en la vida (revolución feminista), quiero hacer un recuento de todas las desgracias a las que una se somete por estar en esta canallesca categoría. Y nos referimos aquí a menesteres de los mas simplones, de esos que pueden encontrarse acá nomás, “a la vuelta de la esquina” en la vida cotidiana. Y muchas veces, a esta falta de belleza, se le va adhiriendo el aumento de edad, así que, que empiece la enumeración de ejemplos:
Grupo, si se quiere, numeroso de personas esperando el bondi, en el centro de la ciudad: cuando se vé al vehículo aproximarse, todos hacen el correspondiente ademán con el brazo por el terror a quedar varados, finalmente el vehiculo en cuestión se detiene, analizo fijamente y con velocidad, el tipo de futuros pasajeros: dos ancianos, cinco o seis colegialas muy bonitas, una embarazada, un muchachote veinteañero y finalmente su servidora. Comienzan a ingresar en el vehículo en el orden social correspondiente: anciano, embarazada, anciana embarazada, y  cuando toca el turno del joven macho alfa, él, muy caballero cede su lugar de ascenso a las señoritas del Sagrado Corazón, no sin antes pispiar muy bien el género y confección de sus faldas. Quedan pocos segundos para que el temible chofer despegue, solo quedamos el joven guapo y yo, cuando me subo la botamanga del sweater y acomodo accesorio femenino al hombro para subir lo mas gracílmente posible y con una coqueta mirada agradecerle que me haya cedido el paso, descubro que el caballero en cuestión se ha olvidado de mí y procede a realizar su propio ascenso al bus por lo que la gracia que yo había intentado acumular se convierte en un desesperado ademán  para que el 115 no me deje.
Este tipo de accionar se ven constantemente en ámbitos como ascensores, sitios públicos, colas de supermercados, paseos peatonales y comerciales, la universidad, entre otras.
Entonces yo le digo señorita soltera y poco agraciada, usted no se preocupe, deje de buscar y verá como ya encontrará un hombre que la quiera y la respete por lo que es o mejor dicho en este caso lo que NO es (linda, joven y delgada), porque en estos casos la que no busca encuentra  y en todo caso, no se usted, pero en esta vida, yo prefiero “quedarme para vestir santos” y no para desvestir pelotudos.

Las peores cosas dichas por “paquis”… y las respuestas que nunca fueron:

Siempre con una opinión sobre todo vos nena, no hay algo que no sepas.
Perdón, en primer lugar vos te quejaste de tu físico y yo te di un tip de moda favorecedor señor macho alfa.
Sos muy feminista. Tenes muchas reglas sobre lo que se le dice a una mujer y lo que no.        
Si sobre todo no me podes preguntar que tan rápido avanzo o si estuve en un trío en la primera salida.
Mira vos. Yo pensé que las chicas católicas eran buenas en eso.
No, es un mito y el largo de la pollera de mi uniforme siempre excedió la rodilla ¬¬
Tu vieja a tu edad debe haber estado re buena.
Directamente voy a hacer de cuenta que no te escuche y hablar del clima.
Me fijo más en la personalidad hoy por  hoy… No me interesa tanto lo físico (doble guiño)
Que guiño hijo de puta vení acá que te cago a trompadas.            
Lo que me gusta de vos es que no sos histérica ni complicada, sos bien simple, casi básica, así como un varón.
Esperate tranquilito que mi verdadero yo está a punto de aflorar.
Necesito saber que ponerme esta noche y solo tu opinión me puede ayudar.
Me encanta que me tengas en cuenta solo cuando necesitas algo.
Me encanta que te guste usar cosas raras y no te de ni vergüenza.
Discúlpame por tener sentido del estilo, no quise ofender a tus bermudas convertibles.
Comunicación social tiene que ser lo mismo que periodismo, nada más que le agregan dos o tres materias e invierten los órdenes.
Que buena teoría porque no la imprimís y la colgás al lado de tu título de polimodal incompleto.